El pino piñonero prefiere un lugar fresco a templado, soleado a semisombreado, en un clima subtropical. Necesita riego regular, especialmente en períodos secos, y el suelo debe mantenerse uniformemente húmedo pero bien drenado.
Lo ideal es un suelo profundo, rico en humus y bien drenado, con un pH ligeramente ácido de aproximadamente 5,0 a 6,5. Se debe evitar el encharcamiento, ya que afecta el crecimiento de las raíces.
En condiciones óptimas, comienza a producir semillas después de unos 12 a 20 años, que son los comestibles "piñones". El árbol suele alcanzar una altura de unos 20 a 40 metros y desarrolla una copa característica en forma de paraguas.