Oiti
(Licania tomentosa)
El oiti prefiere un lugar cálido, soleado o semisombreado, en un clima tropical o subtropical. Necesita riego regular, especialmente durante la fase de enraizamiento, pero más tarde tolera bien los períodos cortos de sequía.
Lo ideal es un suelo profundo, rico en humus y bien drenado, con un pH ligeramente ácido a neutro, de aproximadamente 5,5 a 7,0. Debe evitarse el encharcamiento, ya que las raíces pueden ser sensibles a él.
La planta produce frutos pequeños, no relevantes para el consumo humano, y se utiliza principalmente como árbol ornamental y de sombra. Suele alcanzar una altura de unos 10 a 20 metros y crece como un árbol de hoja perenne con una copa densa y redondeada.