Macadamia
(Macadamia integrifolia)
La macadamia prefiere un lugar cálido, soleado o semisombreado y protegido del viento en un clima subtropical. Necesita riego regular, especialmente durante los períodos secos, y el suelo debe estar uniformemente húmedo pero bien drenado.
Lo ideal es un suelo profundo, rico en humus y ligeramente ácido, con un pH de aproximadamente 5,0 a 6,5. Se debe evitar el encharcamiento, ya que las raíces son sensibles al exceso de humedad.
En condiciones óptimas, comienza a dar frutos después de aproximadamente 4 a 7 años y produce las conocidas nueces ricas en aceite. El árbol suele alcanzar una altura de unos 8 a 15 metros y desarrolla una copa densa y perenne.