Loto
(Nelumbo)
El loto prefiere un lugar soleado, cálido y muy húmedo en aguas estancadas o de corriente lenta. Es sensible a las heladas y crece mejor en climas tropicales a subtropicales.
El sustrato debe ser rico en nutrientes, arcilloso o lodoso y permanentemente húmedo. Un pH ligeramente ácido a neutro, entre aproximadamente 6.0 y 7.5, es ideal; se requiere agua estancada, no problemas de encharcamiento en el sentido clásico, ya que crece de forma acuática.
La planta crece a partir de rizomas y forma grandes hojas flotantes. Dependiendo de las condiciones, alcanza entre 0.5 y 1.5 metros sobre la superficie del agua. Las semillas y los rizomas se pueden utilizar después de aproximadamente 1 a 2 años.