Bulbo de lirio
(Lirio)
Los lirios prefieren una ubicación de soleada a semisombreada, aunque sus raíces deben mantenerse más bien frescas y a la sombra. Necesitan riegos regulares, especialmente durante la temporada de crecimiento y floración, con un suelo uniformemente húmedo, pero bien drenado.
Lo ideal es un suelo rico en humus, suelto y nutritivo con un pH ligeramente ácido a neutro, de aproximadamente 5,5 a 7,0. Debe evitarse el encharcamiento a toda costa, ya que los bulbos son muy sensibles a ello.
Las plantas forman flores grandes y llamativas en varios colores y formas. Según la especie, suelen alcanzar una altura de unos 40 a 180 cm y crecen como plantas bulbosas perennes con tallos florales erectos.