Madreselva del Cabo
(Tecomaria capensis)
La madreselva del Cabo prefiere un lugar a pleno sol o semisombra, cálido y protegido en climas subtropicales a tropicales suaves. Es moderadamente resistente a las heladas y puede soportar ligeras temperaturas bajo cero durante un corto tiempo, a menudo rebrotando después.
El suelo debe ser suelto, rico en humus y bien drenado. Un pH ligeramente ácido a neutro, entre aproximadamente 5,5 y 7,0, es ideal, se prefiere la humedad regular, se debe evitar el encharcamiento.
La planta crece como un arbusto muy ramificado o un arbusto trepador y generalmente alcanza de 1,5 a 4 metros de altura (con soporte de enrejado incluso más). Se valora principalmente por sus flores tubulares de color naranja rojizo brillante.