Álamo de bálsamo
(Populus deltoides)
El álamo negro canadiense prefiere un lugar a pleno sol, cálido y abierto. Es muy resistente a las heladas, pero crece mejor en climas templados a subtropicales con abundante disponibilidad de agua.
El suelo debe ser profundo, humoso a arcilloso y bien drenado. Un pH neutro a ligeramente alcalino, entre 6,0 y 7,5, es ideal. La planta necesita mucha agua y crece particularmente bien en riberas o llanuras aluviales; generalmente tolera bien el encharcamiento, pero mal la sequía.
La planta crece como un árbol de hoja caduca grande y de crecimiento muy rápido, alcanzando generalmente de 20 a 40 metros de altura. Se valora principalmente por su crecimiento extremo, buena producción de madera y su idoneidad como árbol de sombra y cortavientos.