Diplademia
(Mandevilla sanderi)
La dipladenia prefiere un lugar a pleno sol o semisombra, cálido y muy protegido, en un clima tropical a subtropical. Es sensible a las heladas y en las regiones más frías se cultiva generalmente como planta en maceta o de interior.
El suelo debe ser suelto, húmico y muy bien drenado. Un pH ligeramente ácido a neutro entre aproximadamente 5,5 y 6,5 es ideal, se prefiere la humedad regular, la acumulación de agua debe evitarse a toda costa.
La planta crece como una enredadera trepadora fuerte o un arbusto colgante y puede alcanzar varios metros de longitud (con ayuda para trepar). Se valora principalmente por sus grandes flores en forma de embudo en rosa, rojo o blanco.