Tillandsia azul
(Tillandsia cyanea)
La tillandsia azul prefiere un lugar luminoso a semisombreado, cálido y muy protegido, sin sol directo y fuerte al mediodía. Es sensible a las heladas y requiere alta humedad ambiental.
El suelo apenas influye, ya que generalmente se cultiva de forma epífita (montada). Es importante una buena circulación de aire y un entorno muy suelto y aireado. El riego se realiza preferiblemente mediante nebulización o regando con cuidado la roseta de hojas; se debe evitar el encharcamiento.
La planta crece como una pequeña bromelia y suele alcanzar una altura de 20 a 40 cm. Forma una inflorescencia llamativa, a menudo de color rosa a violeta, con flores azules. Es apreciada principalmente por sus flores exóticas y duraderas, y por su roseta decorativa.