Alocasias
(Alocasia spp.)
La Alocasia prefiere un lugar luminoso a semisombreado, cálido y protegido, sin luz solar directa. Es sensible a las heladas y se cultiva principalmente como planta de interior o de invernadero.
El suelo debe ser suelto, rico en humus y con muy buen drenaje. Un pH ligeramente ácido entre 5,5 y 6,5 es ideal. Se prefiere una humedad constante, pero moderada; se debe evitar el encharcamiento.
La planta crece a partir de bulbos o rizomas y forma hojas grandes y llamativas, a menudo en forma de flecha o de corazón. Dependiendo de la especie, suele alcanzar de 0,5 a 2 metros de altura. Se valora principalmente por su estructura foliar exótica y muy decorativa.
Todas las partes de la planta contienen oxalato de calcio y son tóxicas para humanos y animales si se ingieren.