Tomillo limonero
(Thymus × citriodorus)
El tomillo limonero prefiere una ubicación a pleno sol, cálida y, a ser posible, seca, con buena circulación de aire. Solo requiere un riego moderado y, una vez establecido, es muy resistente a la sequía. Debe evitarse a toda costa el encharcamiento.
Lo ideal es un suelo suelto, muy bien drenado y de pobre a moderadamente fértil, con un pH neutro a ligeramente alcalino de entre 6,0 y 8,0 aproximadamente. Deben evitarse los suelos pesados y permanentemente húmedos.
Se aprovechan sobre todo las hojas aromáticas y los brotes jóvenes, que poseen un característico aroma y sabor a limón. Durante la floración aparecen pequeñas flores de color rosa a violeta, muy visitadas por abejas y otros polinizadores. El tomillo limonero suele alcanzar una altura de unos 15 a 30 cm y crece como un subarbusto perenne compacto, a veces rastrero.