Pandurata
(Ficus lyrata)
La Pandurata prefiere un lugar luminoso a semisombreado, cálido y protegido, sin exposición directa al sol intenso del mediodía. Es sensible a las heladas y se cultiva principalmente como planta de interior o en maceta.
El suelo debe ser suelto, rico en humus y con buen drenaje. Un pH ligeramente ácido a neutro, entre 5,5 y 6,5 aproximadamente, es ideal. Se prefiere una humedad constante y moderada, y debe evitarse el encharcamiento.
La planta crece como un árbol de hoja perenne y alcanza de 10 a 15 metros de altura en campo abierto, pero en cultivo suele ser considerablemente más pequeña. Se valora principalmente por sus grandes hojas en forma de violín y su aspecto moderno y tropical.