Calamondín
(Citrofortunella floridana)
El limequat prefiere un lugar soleado a pleno sol, cálido y protegido. Es más resistente a las temperaturas frías que la lima, pero debe protegerse de las heladas fuertes.
El suelo debe ser rico en humus, suelto y bien drenado. Un pH ligeramente ácido a neutro, entre aproximadamente 5,5 y 6,5, es ideal. La planta prefiere una humedad constante en el suelo, pero no tolera el encharcamiento. Durante los períodos secos prolongados, se recomienda un riego regular.
El limequat crece como un árbol o arbusto pequeño y perenne, y generalmente alcanza una altura de 2 a 4 metros. En buenas condiciones, suele comenzar a dar frutos después de unos 2 o 3 años. Produce numerosas frutas pequeñas, de color verde amarillento a amarillo, con una cáscara comestible y una pulpa agradablemente ácida.