Camelia
(Camellia japónica)
La camelia prefiere un lugar semisombreado, protegido del viento, con alta humedad y un clima uniformemente suave. Necesita riegos regulares, manteniendo el suelo ligeramente húmedo pero bien drenado en todo momento.
Lo ideal es un suelo rico en humus, suelto y ácido con un pH de aproximadamente 5,0 a 6,0. Deben evitarse los suelos calcáreos, ya que pueden causar decoloración de las hojas y problemas de crecimiento.
La planta no produce frutos comestibles, sino flores decorativas, generalmente grandes, de varios colores. Dependiendo de la variedad, alcanza una altura de aproximadamente 1,5 a 5 metros y crece como un arbusto o árbol pequeño de hoja perenne y crecimiento lento.